Castelmola ( uno de los pueblos medievales en Italia )

La splendida terrazza del famoso Bar Turrisi 2Asomándose desde el mirador de la plaza madre, al divisar del majestuoso Etna y más allá sobre el fondo, imaginar de ver Siracusatambién, hace falta cerrar un instante los ojoscasi ciegos por el magnífico panorama, un movimiento de intenso vértigo mixto a euforia les atacará, parecido a un vuelo de pájaro advertirán que su mirada corre lejos y espacia en el Estrecho, a la izquierda empezando por el estrecho de Mesina y luego volviendo la mirada hacia este, quedar deslumbrados por el hermosísimo golfo de Giardini Naxos, con a sus espaldas el magnífico Etna que se yergue imponente dominando un panorama de inimitable belleza. Todo desde sólo un pequeño pueblecito, Castelmola, antiguoburgo medieval que surge a las espaldas de la mítica Taormina sobre la cumbre del monte Mola por supuesto, y desde lo alto de sus 500 metros sobre el nivel del mar parece poder planear empujados por los dulces ventos que sólo el fascinoso bochorno veraniego siciliano sabe ofrecer o flotar cuando las nubes envuelven las casas transformando todo el entorno en la materia de los sueños.

Castelmola es el pueblo de los panoramas, la aldea feliz del buen retiro, lejos pero no demasiado deCastelmola, uno dei borghi più belli d'Italia la mundana y abarrotada Taormina. Ha quedado un pequeño burgo medieval con sus mil y poco más habitantes, con sus callejuelas estrechas y pavimentadas con guijarros de lava de origen Etnea y de mármol blanco, poniendo en evidencia unos hermosísimos mosaicos de rombos, ahora continuos, ahora discontinuos, donde entre los callejones, balconcillos con cataratas de flores y colores asoman la cabeza, portales de piedra lávica entallada y por fin tiendecitas de gusto antiguo, con hermosísimos encajes, bordados y los “scanni di ferula”, antiguos taburetes realizados con la homónima planta por la sabia mano de los ancianos del pueblo, todo entre via De Gasperi y Pio IX.

Castelmola gran galà della degustazioneLa ciudad constituía la acrópolis de Taormina en época griega para luego convertirse con su Castillofortaleza en el período medieval. Del castillo del siglo XVI a las iglesias de San GiorgioSant’Antonio el pequeño burgo queda una joya de la costa jónica. Aquí los humos de la mundanidadtaorminesa son bandoleros, su lema es cogérsela con cómodo, a lo mejor paladeando un óptimo vino a las Almendras mojándole un “piparello”, galleta seca también a la almendra con un sabor de hinojo. Los lugares más frecuentados son el Bar San Giorgio, que ha visto sentarse en sus sillones aWinston Churchill, Rockfeller, Guglielmo Marconi, Marcello Mastroianni, la Loren y De Sica. En el otro, el Café Turrisi, la transgresión está de casa. Hace falta ir preparados.

En cada donde, sobre las mesas, a las paredes, estatuas, manijas de puertas, brazos de sillas y Vino alla Mandorla San Giorgio Castelmolahasta los grifos y los espejos en el baño tienen como tema único algo que pertenece a la esfera masculina, sin dar demasiadas vueltas, enormes falos, de las más variadas formas y sobre todo las dimensiones hacen buena exhibición de si; una colección que nace en el siglo pasado de la pasión del abuelo del actual propietario por la mitología griega en que el miembro masculino era símbolo de fecundidad. También aquí han paladeado vino Liz Taylor y Richard Barton, Burt Lancaster y Charlton Heston, acudían todos aquí después de haber participado a la grande reseña del cine de Taorminaque antes se concluía con la asignación del David de Donatello al Teatro Antiguo.

Castelmola view backAdemás Castelmola entra incluso en la literatura con la historia de amor y traiciones de la que fue espectador D.H.Lawrence que transforma el hecho erótico vivido en una de las novelas escándalo de los comienzos del Novecientos, “El amante de Lady Chatterley”. El antiguo burgo cuenta mucho de si, alcanzarlo no es en fin muy difícil, apenas 5 kilómetros desde Taormina, 7/8 minutos en el coche, pero sin duda para los apasionados de los paseos la maravillosa escalinata que empieza poco afuera de Mesina, entre amplios espacios, se alcanza en un primer momento el Santuario de la Virgen de la Roca y aún entre agaves, higos de india, áloe, alcaparrónes y palmeritas enanas, se encuentran tumbas “a grotticella sicule” (en grutas) de la edad del hierro y todavía subiendo se llega a la plaza delBelvedere di Sant’Antonio donde la mirada se pierde en el infinito mar.

El pueblo es incluido en el club de “Los pueblos más bellos de Italia” o sea una exclusiva asociación de pequeños centros italianos que se distinguen por gran interés artístico, cultural e histórico, por la armonía del tejido urbano, calidad de vida, servicios a los ciudadanos y por la bienvenida que se ofrece a los turistas, logrando todavía guardar encerrado en sus callejones medievales la magia y el atractivo inalterado del antiguo, que mezclándose al nuevo transmite la impresión que aquí el tiempo se haya parado.

2-Castelmola-Gustando-SiciliaAsí, divagando entre por los callejones, calles e iglesias medievales, y disfrutar de granita siciliana, cassata siciliana, cannoli,( son todos los pasteles típicos de Sicilia) leche de almendras,vino de almendras,y… turistas y las bellezas de todas las nacionalidades, se encontrarán en la incomodidad de elegir los itinerarios a seguir… que ofrece esta magnífica villa medieval

y Si quieren visitar Castelmola en los meses de temporada alta, entonces tendrán que ser rápidos en reservar una casa vacaciones en la zona, porque la ciudad literalmente es tomada por asalto

por los turistas de todas las nacionalidades.Y el mismo visitante tendrá que hacer frente a su codicia, porque la tentación de ver, vivir, el gusto y disfrutar de este milagro de la naturaleza, que quieren tener todo de inmediato.

Y tal vez uno se da cuenta que después de haber transcurrido una vacación, nunca es demasiado tarde para volver de nuevo.

Como la cantidad de lugares a visitar y la experiencia que ofrece este rincón de Sicilia es igual sólo a la visión nocturna de sus estrellas.